DISCURSO ALBERTO MARTOS – PREMIO ‘ANDALUCES DEL FUTURO 2017’ EN LA MODALIDAD DE CULTURA.

Reales Alcázares de Sevilla. 19-Abril-2017.

Buenas noches a todos,

En primer lugar, me gustaría agradecer al grupo Joly y a Bankia este galardón y el haber creado estos premios. Quiero felicitar al resto de ganadores y de candidatos a cada una de las categorías, porque todos ellos son el presente y el futuro de una sociedad más justa, más avanzada y más honesta.

Decía Ortega y Gasset que el esfuerzo inútil conduce a la melancolía. En nuestros días, por desgracia, el esfuerzo no siempre se ve recompensado y es precisamente eso lo que hace que muchísimos jóvenes se rindan antes de empezar a luchar. Yo he tenido la suerte de encontrar en la música, que requiere de una dedicación constante, una recompensa en sí misma. Pero ciertamente, que instituciones y medios de comunicación respalden el trabajo duro de las nuevas generaciones crea expectativas, crea ilusión y crea esperanza.

El violonchelo me ha llevado a conocer gente maravillosa. Nuevas culturas, nuevas geografías… y todas estas experiencias han ido calando en mi forma de percibir el mundo. He aprendido que una vida dedicada al arte conlleva mucho más que una búsqueda de la belleza. Esta búsqueda debe estar siempre al servicio de un mundo más humano. Probablemente todo se resuma en aprender a escuchar. Aunque resulte una obviedad, este es el mayor requisito para alcanzar la excelencia en la música e igual de obvio debería resultarnos a todos los que anhelamos un futuro mejor. El arte y la cultura son los únicos instrumentos capaces de liberar a las nuevas generaciones de los horrores de sus ancestros. Los holocaustos se suceden por no haber aprendido de nuestros errores. Desde la expulsión de los judíos sefardíes hasta los bombardeos en Siria o franja de Gaza. Imposible mirar hacia adelante sin estudiar nuestro pasado… Imposible avanzar sin escuchar el discurso de nuestros semejantes. Resulta difícil, aun siendo ahora un andaluz del futuro, mantener el optimismo, pero quiero creer que la luz de los hombres buenos prevalecerá sobre el odio y la ignorancia de los hombres grises. Esa es nuestra misión; que el canto de los pájaros que Pau Casals hacía sonar con su violonchelo siga vibrando en todos los rincones del planeta.

Hoy me siento abrumado por recibir este premio y no puedo dejar de agradecer a mi familia, a mi mujer y a mis amigos todo el apoyo y el amor incondicional que siempre me han ofrecido. Hoy quiero brindar con todos vosotros para que no nos conformemos, para que no nos rindamos ante nada y para que nuestro viaje a Ítaca sea tan intenso como aquel del poema de Cavafis, que nos enseña cómo el destino final reside en cada paso del camino.

Muchas gracias.

Alberto Martos.